|
Simpre ten presente que: la piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco, los dias se conviertn en años... Pero lo importante no cambia; tu fueza y tu conviccion no tienen
edad. (Madre Teresa de Calcuta)
Qué vida tan triste lleva el iceberg!
Resignado
a flotar, es arrastrado por todas las corrientes.
Aunque parece duro, va deshaciéndose poco a poco.
Frío y cortante,
hace difícil y peligrosa toda aproximación.
Cuando choca jamás se amolda ni se adapta, simplemente se rompe.
Aparenta
mucho en la superficie, pero ignora su profundidad, que es tanta.
¡Qué triste, Señor, tanto iceberg a la deriva en
el océano del mundo...!
|